Detén el hipo después de comer pan con estos sencillos cambios.

Los hipos acompañados de vómitos, mareos o confusión requieren atención médica.

Si tiene antecedentes de enfermedades cardíacas o accidentes cerebrovasculares, consulte a un médico.

Los hipos persistentes pueden provocar fatiga, pérdida de peso o deshidratación.

Pueden ser necesarias pruebas diagnósticas como radiografías, tomografías computarizadas o endoscopias.

El tratamiento depende de la causa subyacente de los hipos.

La clorpromazina (Thorazine) es un medicamento común para los hipos persistentes.

Se pueden recetar baclofeno, gabapentina o metoclopramida para los hipos.

En algunos casos, puede ser necesaria una cirugía o bloqueos nerviosos.

Cambios en el estilo de vida, como comer porciones más pequeñas, evitar los factores desencadenantes y controlar el estrés, pueden ser útiles.

Si los hipos son causados ​​por una afección subyacente, tratarla es fundamental.